Los MiniPC: ¿apostar por ellos o no?

Publicado el 15 Sep 2017

Son pequeños, ágiles y se han convertido en una de las mejores alternativas al ordenador de mesa tradicional en cuestión de precio, rendimiento y tamaño. Con unos gráficos de alta calidad y la posibilidad de ser fácilmente transportables en un simple bolsillo, los mini PC gozan de ser una tendencia en alza. Y es que, si bien son abundantes los datos que auguran la muerte del PC tradicional, lo cierto es que los ordenadores sobreviven, y lo que estamos viviendo es un cambio de formato. De hecho, estudios realizados por la Asociación Española del Videojuego y la consultora NewZoo en el sector gaming en España revelan que un 56,6% de los dispositivos preferidos por los usuarios para jugar son ordenadores.

Así, cada vez son más los distribuidores que apuestan por añadir los mini PC a la lista de productos que comercializan. Una de las ventajas de estos pequeños dispositivos es su versatilidad. La multitud de aplicaciones posibles que tienen los convierte en objeto de deseo para varios sectores diferentes. Y, si bien hasta ahora el uso más común que se les daba era el de proyectores HTPC, cada vez destaca más su uso como servidores, gestores de descargas y, sobre todo, ordenadores de gaming. Los mini PC ya no tienen ningún complejo frente a los ordenadores de mesa ya que algunos llevan incluida una tarjeta gráfica GTX 1060, GTX 1070 o hasta GTX 1080, recomendada para el gaming de alto rendimiento.

En paralelo, se desprende la tendencia creciente de la cultura DIY (do it yourself, “hazlo tú mismo”). Ésta fomenta la adquisición de los pequeños PC por parte de las nuevas generaciones de techies y gamers, que apuestan por utilizar dispositivos diseñados a medida por ellos mismos, y adquieren los componentes necesarios para completar las prestaciones del mini PC, en función de sus propias necesidades. Los fabricantes venden modelos “barebone” que vienen sin sistema operativo, memoria flash o memoria RAM, para dejar la posibilidad al usuario de personalizar su dispositivo.

A pesar de que, para poder utilizarlos, sólo se necesita conectarlos a una pantalla, su venta como dispositivos para jugar lleva aparejada la consiguiente adquisición de los periféricos necesarios para conseguir una experiencia óptima de juego. Y, en este sentido, quien vende un mini PC para gaming deberá pensar también en sumar a su catálogo tarjetas gráficas, auriculares, discos sólidos, monitores y otros accesorios que contribuyen a engordar aún más las cifras del mercado.

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Kevin Mahot

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